Dado que hace bastante tiempo que escribo aquí me ha parecido buena idea hacer una entrada para reflexionar sobre el propio medio de comunicación en el participo, esto es, sobre los blogs, bitácoras o como quieran llamarse. El caso es que el boom de este tipo de páginas ha sido espectacular, pudiéndose encontrar cientos de weblogs dedicados a temas muy diversos (animales, coches, reflexión, noticias, moda, cultura, música, etc.) y con estructuras muy diversas (texto, fotos, vídeos, links, aplicaciones, etc.), pero que sin embargo comparten un objetivo común (a veces independientemente de la voluntad de sus creadores) en la difusión de la información.
Y es que los blogs son una herramienta de comunicación aplastante, pues difunden información sobre cualquier cosa a una velocidad de transmisión instantánea y por encima de las constricciones y cortapizzas de los medios generalistas, de los poderes económicos y políticos y demás grupos de presión que han intentado hacer de internet su propio coto privado de caza. Afortunadamente no lo han conseguido, y la mayoría de los blogs siguen perteneciendo a personas o colectivos dispuestos a dar su particular visión del mundo, revocando el particular espacio elitista que hasta ahora era el mundo de la información.
En la sociedad postindustrial y postmoderna, la información es poder, el auténtico motor del mundo, algo que no había pasado inadvertido a los poderes políticos y económicos dispuestos a establecer los grandes monopolios de la comunicación. Pero frente a la televisión, la prensa escrita o la radio, donde consiguieron triunfar y convertir al público en un mero consumidor pasivo de imágenes, palabras y sonidos monopolísticamente determinados, internet se ha erigido como un espacio interactivo que escapa a las ataduras de los grupos de presión. Los blogs, particularmente, son un ejemplo claro de esto, donde la figura del creador no difiere demasiado de la de los comentaristas, que pueden tener sus propias bitácoras e intercambiar enlaces, información, etc. en una auténtica "sociedad red", para usar el concepto de Castells.
Por supuesto no está exento de críticas por parte de los medios generalistas que quieren recuperar su trozo de pastel, especialmente la prensa escrita y la televisión. La primera critica el nuevo "periodismo informa" al considerarlo poco fiable, cuando muchos estudios han dado la razón a la blogosfera, pues es "un sistema que se autorregula, donde las actitudes consideradas erradas son expuestas al juicio público y eventualmente penalizadas" (Repiso, 2007). Parece que lo que de verdad no quieren perder es el dominio absoluto del derecho a la información y el control sobre la distribución de este bien tan preciado.
La televisión, por su parte, ha iniciado la batalla por otra vía, la judicial, y algunas cadenas en particular, en vez de utilizar la red como una plataforma más de autopromoción, han intentado impedir que sus contenidos puedan visionarse en internet (la demanda de Telecinco a Youtube ya es un clásico en nuestro país). Una estrategia estúpida, cuando muchas veces a través de internet programas o series consiguen el reconocimiento y la promoción que les había negado la dictadura de las audiencias (por ejemplo Muchachada Nui).
En todo caso, la red, y particularmente la blogosfera, no hace más que expandirse y diversificarse, convirtiéndose en una criatura difícil de matar con más cabezas que la Medusa y sin ningún Perseo capaz de asestarle el golpe final. Esperemos que se mantenga así por muchos años.
Citas:
Repiso Peña, Isabel. “El motor joven de la blogosfera” en Revista de Estudios de Juventud. Número 78. Septiembre de 2007. 161-176. Injuve: Ministerio de Igualdad.
La televisión, por su parte, ha iniciado la batalla por otra vía, la judicial, y algunas cadenas en particular, en vez de utilizar la red como una plataforma más de autopromoción, han intentado impedir que sus contenidos puedan visionarse en internet (la demanda de Telecinco a Youtube ya es un clásico en nuestro país). Una estrategia estúpida, cuando muchas veces a través de internet programas o series consiguen el reconocimiento y la promoción que les había negado la dictadura de las audiencias (por ejemplo Muchachada Nui).
En todo caso, la red, y particularmente la blogosfera, no hace más que expandirse y diversificarse, convirtiéndose en una criatura difícil de matar con más cabezas que la Medusa y sin ningún Perseo capaz de asestarle el golpe final. Esperemos que se mantenga así por muchos años.
Citas:
Repiso Peña, Isabel. “El motor joven de la blogosfera” en Revista de Estudios de Juventud. Número 78. Septiembre de 2007. 161-176. Injuve: Ministerio de Igualdad.
















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