jueves 17 de junio de 2010

Izquierda y derecha

Estaba leyéndome el prólogo de "La Rebelión de las Masas" de Ortega y Gasset cuando he llegado a una frase que me ha hecho reflexionar profundamente. Criticando a la política, el célebre filósofo español afirmaba lo siguiente:

"Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir de ser imbécil" (p. 25)

Podemos decir que Ortega es un autor muy elitista y todo lo que queramos, que despreciaba a las clases populares a las que subsumía bajo el bonito calificativo de "masa". Sin embargo, no podemos dejar de reconocer de que no le falta razón. Hoy en día la división entre izquierda y derecha, , pienso que es bastante falsa, más bien una falacia del lenguaje que sigue utilizándose por su poder simbólico. Evidentemente hay políticos más conservadores y reaccionarios y otros más progresistas y abiertos, esto lo podemos ver todos los días en el debate político de nuestro país. Pero la división entre ambos no es tan grande como creemos, y el gobierno socialista no ha dudado lo más mínimo en apoyar políticas económicas neoliberales; los políticos son políticos, solo buscan el resultado electoral a base de desgastar al rival y azotar las conciencias simbólicas colectivas. Si hay que ir de facha porque vende, se va; si hay que ir de progre enrollando y salir con un palestino (véase Cospedal ) pues lo mismo.

Podemos decir que Ortega es un autor muy elitista y todo lo que queramos, que despreciaba a las clases populares a las que subsumía bajo el bonito calificativo de "masa". Sin embargo, no podemos dejar de reconocer de que no le falta razón. Hoy en día la división entre izquierda y derecha, , pienso que es bastante falsa, más bien una falacia del lenguaje que sigue utilizándose por su poder simbólico. Evidentemente hay políticos más conservadores y reaccionarios y otros más progresistas y abiertos, esto lo podemos ver todos los días en el debate político de nuestro país. Pero la división entre ambos no es tan grande como creemos, y el gobierno socialista no ha dudado lo más mínimo en apoyar políticas económicas neoliberales; los políticos son políticos, solo buscan el resultado electoral a base de desgastar al rival y azotar las conciencias simbólicas colectivas. Si hay que ir de facha porque vende, se va; si hay que ir de progre enrollando y salir con un palestino (véase Cospedal ) pues lo mismo.

Estas divisiones artificiales sólo consiguen apartarnos de los verdaderos núcleos de poder y decisión, que son organismos internacionales, empresas multinacionales que deslocalizan su actividad, grupos de presión a escala global, instituciones mundializadas que intentar imponer su dominio, como la iglesia católica, etc. Los políticos son unos títeres más que intentan sacar su máximo beneficio individual a costa de las sobras que el capital les pone delante a modo de regalos y compra-venta de redes sociales de poder. Si queremos avanzar en la igualdad de oportunidades real tendremos que enfocar nuestro objetivo en esos actores trasnacionales, porque si no vamos a ser nosotros mismos, actores individuales, quienes reproduzcamos y legitimemos el modelo de dominación que pretendemos combatir.

Es curioso como los grupos que en España más hablan de democracia y libertad de expresión son los que están más en contra del empoderamiento de la población y de la reflexión y la democracia real. "Democracia Nacional", "Libertad Digital", la COPE diciendo eso de "somos libres" o los tertulianos de Intereconomía defendiendo su libertad de expresión mientras llaman "zorra repugnante" a cualquiera que no piense como ellos. Por no hablar de la iglesia, que parece haberse convertido en la institución abanderada de la libertad pero cuando ha tenido el poder no se ha molestado lo más mínimo por garantizarla.

Me he desviado del planteamiento inicial de Ortega con el objetivo de mostrar que las divisiones entre izquierda y derecha son falsas y vacías de contenido. Qué tiene que ver un liberal intelectual francés con la fauna franquista fascista (la triple F) que puebla la meseta ibérica. O un alcalde socialista pagado por las grandes empresas con un joven antisistema, un activista pro-derechos humanos o un intelectual pseudoprogresista. La respuesta es casi nada, y tenemos que intentar avanzar más allá de esa terrible dicotomía surgida en los parlamentos de los gobiernos liberales europeos para intentar alcanzar un conocimiento más fructífero del mundo en el que vivimos.

1 comentarios:

  1. Buen artículo, supongo que el ser de derechas o izquierdas reduce la cantidad de cosas en las que pensar, la cantidad de dudas, piensas como se supone que debes pensar según el grupo al que pertenezcas. Quizás lo mejor sería simplemente no ser dogmático.

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