Es cierto que ya hace tiempo que se estrenó en los cines esta película, y que tras un gran bombo inicial pasó bastante desapercibida, pero hace poco tuve ocasión, por fin, de verla, y lo cierto es que no ha defraudado las expectativas que tenía. Surgió casi de la nada, una producción del director novel Neill Blomkamp fuertemente apoyada por Peter Jackson y que se muestra espectacular e innovadora en todas sus facetas. Es cierto que el tema de los extraterrestres ya estaba muy explorado, pero nunca se había tratado desde este punto de vista; no el de los alienígenas malvados que quieren destruirnos sino las consecuencias que tendría este contacto entre-especias y la reacción de los humanos al mismo.
Desde la primera toma nos damos cuenta de que nos encontramos ante algo especial: como se afirma, todos esperaban que la nave se posara en Washington o Nueva York, pero esta película está rodada en Johannesburgo, y la propia trayectoria histórica de Sudáfrica parece proyectarse hacia el film con un resultado increíble. La analogía entre el apartheid y la discriminación a la que se ven sometidos los "inmigrantes" extraterrestres cuya nave se avería encima de la ciudad es enorme, pero aparte de esto la película tiene muchas más cosas que ofrecer.
El propio ambiente en el que se desarrolla, paradójicamente hiperrealista, convence al espectador de que lo que está viendo no es algo fantástico sino algo que verdaderamente podría ocurrir. La discriminación, los gobiernos conspirando con acceder a una tecnología que les permita imponer su supremacía o las organizaciones multinacionales que orgaizan los ejércitos mercenarios que operan a escala global son otros de los aspectos a destacar.
Luego está la trayectoria del protagonista, un empleado de la MNU, Wikus van de Merwe, que participa en una enorme operación de traslado de los extraterrestres a auténticos "campos de concentración" situados fuera de la vista de la población. Uno de los temas más explotados es la difícil convivencia entre los diferentes actores y los procesos de guetificación que sufre el "distrito 9", donde los alienígenas viven aislados durante más de 20 años. Así, el protagonista sufre una extraordinaria metamorfosis, al más puro estilo kafkiano, que lo llevará a alejarse de sus seres queridos y a internarse en la miseria e injustica que gobiernan la sociedad.
Tras estos mensajes, encontramos también una buena dosis de acción con unos efectos especiales simplemente espectaculares y una narración rápida y vibrante que hace que las casi 2 horas de película pasen volando. Ese estilo periodístico y medio documental es cierto que ya se había visto en otras ocasiones, pero a veces es preciso cuestionarse si no avanzamos hacia un mundo en el que las cámaras pueden mostrar en directo los asesinatos y descuartizamientos sin que nadie se inmute.
No entiendo como algunas personas son capaces de calificar esta producción como muy mala; puede no gustarte el tema o el tipo de película, pero es uno de esos films que desde mi punto de vista será reivindicado en el futuro por su gran realización y la forma tan interesante en la que aborda un tema de tanta relevancia social como el de la tolerancia, el contacto cultural y la discriminación. Además, ya que se está celebrando el Mundial de Sudáfrica, me parecía un buen momento para recordar esta película que sin lugar a dudas merece ser vista más de una vez.

















A ní también me gustó la película, además de cambiar la idea del extraterrestre malo, hace una alegoría al apartheid y hasta una matamorfosis a lo Kafka,,,, me parece una buena película, que además puede atraer al público, hecha por alguien de 29 años,,,, muy buena.
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